top of page

Somos Laura y Migue,
Y llevamos más de 10 años contando bodas.

Bodas de todo tipo: bodas grandes, pequeñas, tranquilas, intensas, improvisadas, perfectamente organizadas y absolutamente caóticas. Y en todas hemos aprendido lo mismo: Lo importante casi nunca está en el centro del escenario.

Nos interesa lo real.
Las miradas que duran medio segundo.
Los abrazos que no estaban previstos.
Ese gesto que no ves el día de tu boda… pero que años después lo dice todo.

Nuestro trabajo consiste en estar sin estar. No ser el centro de atención, no dirigir, no interrumpir. Queremos que viváis vuestra boda de verdad, y que después podáis verla entera: incluso todo eso que os perdisteis mientras estabais a mil cosas a la vez.

Nuestra fotografía es cálida, honesta, a veces descarada, siempre con una narrativa clara. No buscamos la foto perfecta, buscamos la foto que importará dentro de 10, 20 o 30 años. La que te devuelve exactamente a cómo te sentías.

El vídeo sigue el mismo camino. Real, dinámico, con ritmo y lo más importante: personalizado, no usamos la misma música en todos los vídeos, contamos cada historia de la forma que necesita ser contada. Si hay discursos que importan, estarán. Si hay momentos divertidos, también. La música no es un adorno: es parte de la historia, del tempo, de cómo se recuerda un día así.

No hacemos bodas para Instagram.
Hacemos bodas para el recuerdo.

Si buscáis imágenes con vida, con verdad y con intención, probablemente nos llevemos bien.

bottom of page